Extrayendo la quintaesencia de la realización

Instrucciones orales para la práctica del retiro en la montaña expuestas simple y directamente en su desnudez esencial.

H. H. Dudjom Rimpoché

 

Me postro respetuosamente y tomo refugio a los pies del glorioso y supremo Guru, incomparable en bondad.

Podamos nosotros, yo mismo y mis discípulos, ser bendecidos para que la realización del profundo camino pueda nacer rápidamente en nuestra naturaleza sin el mínimo error, podamos alcanzar la ciudadela primordial (1) en esta misma vida.

Para aquellos que, gracias a la acumulación de su puro y perfecto potencial  kármico y aspiraciones del pasado, tienen una plena confianza en el Dharma de la profunda y secreta Gran Perfección y en el Guru que la revela, y que desean ir a través de la práctica hasta su fin último. Para todos estos seres afortunados aquí está la puerta de entrada: las instrucciones vitales para el retiro en la montaña, exponiendo en su desnudez esencial la práctica más secreta de la Gran Perfección, puesta en nuestras manos en una forma fácil de entender.

Esto será explicado en tres temas principales que deberían ser conocidos:
La Preparación, habiendo cortado los lazos de la pasión y del apego, cómo purificar la propia naturaleza manteniendo la mente dirigida al Dharma.
La práctica principal, habiendo cortado las ideas falsas sobre la visión, meditación y acción, cómo experimentar la práctica.
La continuación de la práctica, cómo mantener el samaya y los votos y completar todas las subsecuentes acciones de esta vida con el Dharma.

Ahora vamos a hablar un poco sobre el primer tema.

1. La preparación

Alas! Nuestra mente, que es a veces conciencia clara y otras veces oscura y desordenada, surge desde el mismo principio con Kuntuzangpo. Kuntuzangpo, el conocimiento de que todo es uno mismo, está libre (2). Nosotros los seres sintientes, debido a que no lo sabemos, vagamos sin fin en el samsara. Incontables veces hemos tomado diferentes formas en los seis reinos, pero todo lo que hemos hecho ha sido inútil.

Ahora, por una vez entre cientos de veces, hemos obtenido un cuerpo humano. A no ser que pongamos en acción los medios para impedir el renacimiento en los reinos inferiores del samsara, cuando llegue la muerte será incierto el lugar donde renaceremos; y en cualquiera de los seis tipos de seres entre los que podamos tomar nacimiento, no hay otra cosa que esté más allá del sufrimiento. Haber obtenido un cuerpo humano no es suficiente por sí mismo. Ya que el momento de la muerte es incierto, debemos practicar Dharma genuinamente ahora mismo. En el momento de la muerte deberíamos, como Jetsun Mila, sentirnos libre de cualquier remordimiento o reproche. Como él dijo: “Mi tradición de Dharma, la de Milarepa, es tal que uno no se averguenza de sí mismo.”

Para seguir el camino del Dharma no es suficiente con adoptar las apariencias exteriores. Tenemos que cortar todos los lazos a las cosas deseables y a las actividades que se limitan a esta vida. Sin cortar estos lazos, podemos pasar la puerta del Dharma con una mente inconsistente, reteniendo algunos apegos a nuestra tierra nativa, propiedades, amigos, familiares y cosas así; pero luego esta mente de apego, creando la causa raíz y los objetos de apego, proveyendo las causas circunstanciales, se unirán todos ellos con Mara creando obstáculos. Nuestro destino retrocederá y acabaremos por estar envueltos otra vez en asuntos mundanos.

Así, dando menos importancia a la comida, a la ropa y a la charla inútil, sin apegarse a las ocho preocupaciones mundanas (3), deberíamos focalizar nuestra mente en el punto del Dharma.

En lugares solitarios el pensamiento de la muerte fijo en el corazón,
El ermitaño, profundamente disgustado con los apegos,
Marca los límites de su retiro renunciando a los pensamientos de esta vida.
Y no se encuentra con aquellos que se conocen como los ocho dharmas mundanos.

Deberíamos actuar como Gyalwa Yangpopa. De otra forma el Dharma mezclado con las ocho preocupaciones mundanas es extremadamente peligroso, como comida mezclada con veneno.

Los ocho dharmas mundanos se pueden resumir en esperanza y duda, que básicamente significa apego y aversión. El apego interno y la aversión toman el disfraz externo de los demonios Senmo y Gyalpo. En tanto que no estás libre del apego y la aversión no puedes separarte de los demonios Senmo y Gyalpo, y los obstáculos no cesarán. Así que, ¿hay algún presuntuoso apego a las cosas de esta vida y a las ocho preocupaciones mundanas en tus pensamientos más secretos? Examínate a ti mismo una y otra vez, deberías ser diligente en soltar estos defectos. Retener estos ocho dharmas mundanos en tu naturaleza y adoptar una religiosidad exterior artificial para obtener engañosamente cualquier cosa que uno requiere, es una forma de vida equivocada.

Se dice: “Abandonando la propia tierra familiar se ha realizado la mitad del Dharma”. Así que deja atrás la tierra natal, vaga por países desconocidos. Sepárate de los amigos y familiares de forma amable, ignora a aquellos que intentan disuadirte de practicar el Dharma. Da tus posesiones, confía en cualquiera que encuentras en tu camino. Comprende que todas las cosas deseables son obstáculos ligados a los malos hábitos, desarrolla una mente desinteresada. Si, en cuanto a las posesiones y demás, no sabes contentarte con poco, entonces una vez que tienes uno querrás dos, y no será difícil que entre el demonio tramposo de los objetos de deseo.

Cualquier cosa buena o mala que la gente pueda decir, no la tomes como verdadera; no tengas esperanza o duda, aceptación o rechazo. Déjales decir lo que quieran, como si hablaran de alguien muerto y enterrado. Nadie que no sea un Guru cualificado, ni siquiera tu padre o tu madre, pueden dar un consejo correcto. Mantén el control sobre tus propias acciones, no les des tu pañuelo a otros. Exteriormente bien educado, deberías saber cómo comportarte harmoniosamente con todos sin “quemarles la nariz”. Pero de hecho si alguien, superior o inferior, viene a molestar tu sadana, deberías ser inamovible, como una viga de hierro empujada por un pañuelo de seda. No será más que un débil carácter el de aquellos que su cabeza gira en cualquier dirección en que sopla el viento, como la hierba en un paso de montaña.

Para cualquier práctica, desde el momento en que empiezas hasta que alcanzas su fin último, aunque caigan truenos de lo alto, surja un lago desde abajo, o caigan rocas por todos lados. Habiendo jurado no romper tu promesa incluso a costa de tu vida, deberías perseverar hasta el final. Desde el principio deberías establecer el programa de períodos para práctica, dormir, comidas y descansos, no permitiendo malos hábitos. Sea tu práctica elaborada o simple, deberías hacerla siempre de forma continua y regular, nunca esporádica, y no deberías dejar ni por un instante espacio para lo ordinario.

Durante el retiro la entrada debería estar sellada con barro, si no es así, no debes hablar, ni espiar ni encontrarte de cara con otros. Habiendo descartado completamente las distracciones de la mente que no tiene descanso, exhala el aire viciado y asume correctamente los elementos esenciales de la postura del cuerpo. La mente debería reposar sobre la conciencia clara sin divagar ni siquiera el tiempo de un chasquido de los dedos, como un garfio clavado en la base sólida. Un estricto retiro exterior, interior y secreto rápidamente dará nacimiento a todos los signos y cualidades (4)

Si por alguna razón importante encuentras a alguien y hablas con él, pensando “después de esto yo deberé ser muy estricto”, después de esta transgresión la prosperidad de tu práctica se desvanecerá y será cada vez más floja. Si desde el principio haces la firme resolución, la decisión clara y cortante de permanecer sentado, haciendo tu retiro progresivamente más estricto, tu práctica no será barrida por los obstáculos.

Hay muchas descripciones de cualidades y topografías particulares de los posibles lugares, pero en general es aconsejable un lugar bendecido por Guru Rimpoché y los grandes Siddhas del pasado que actualmente no esté en manos de gente con samaya descuidado, o, de acuerdo a tus preferencias, algún lugar completamente solitario donde las condiciones favorables, comida y otras necesidades, sean fácilmente disponibles. Si tienes la habilidad de controlar la rápida evolución de lazos causales exteriores e interiores en cementerios y otros lugares que asustan, moradas de crueles demonios de la localidad, tu meditación mejorará muchísimo; si no, tendrás incluso más obstáculos.
Cuando las realizaciones llegan a ser tan bastas como el espacio, todas las condiciones adversas surgen como amigos; entonces lo más excelente es realizar prácticas secretas en cementerios o lugares parecidos. Siempre abandona los entretenimientos exteriores e interiores, morar en la no-acción es morar en el verdadero lugar solitario.

En cuanto a la purificación de tu naturaleza: los aspectos ordinarios son los cuatro pensamientos que cambian la mente; los extraordinarios son el refugio, generación de bodichita, purificación de oscurecimientos y las dos acumulaciones. Habiendo practicado cada uno de ellos asiduamente de acuerdo a los comentarios hasta que los experimentas verdaderamente; luego deberías considerar al más extraordinario Guru Yoga como la esencia vital de la práctica, y perseverar en él (5). Si no lo haces así, el crecimiento en la meditación será tardío, e incluso si este crece un poco será muy vulnerable a los obstáculos y la comprensión genuina no será capaz de nacer en tu ser.

Así que si ruegas con simple y muy ferviente devoción, después de cierto tiempo, a través de la transferencia de la profunda mente realizada del Guru, una extraordinaria comprensión, inexpresable en palabras, ciertamente nacerá desde dentro. Como dijo Lama Shang Rimpoché: “Cultivar quietud, experiencias, profunda concentración; estas son cosas comunes. Muy rara es la realización que nace en el interior a través de las bendiciones del Guru, que surgen por el poder de la fe entusiasta”.

Es así como el nacimiento de la comprensión en tu naturaleza del significado de la Gran Perfección depende de estos preliminares. Eso es lo que Je-Drigung dio a entender cuando dijo,  Otras enseñanzas consideran profunda a la práctica principal, pero aquí nosotros consideramos principal a las prácticas preliminares”.

2. La práctica principal
Como experimentar la práctica habiendo cortado con los falsos conceptos a cerca de la Visión, Meditación y Acción.

Primero la Visión que concierne al conocimiento de la Naturaleza Absoluta.
La naturaleza de nuestra mente es la naturaleza de la realidad absoluta. Desnuda de todas las características condicionadas y artificiales fabricadas por el intelecto, esta naturaleza es establecida con certeza en la conciencia. La conciencia surge desnuda como la sabiduría primordial que se origina a sí misma. Esta conciencia no puede ser expresada con palabras, ni mostrada con ejemplos. Ni es corrompida en el samsara ni mejorada en el nirvana; ni nace, ni deja de existir; ni liberada, ni confundida; ni existente, ni no existente; ni limitada, ni cae en ningún extremo (6). En resumen, desde el principio la conciencia nunca ha existido como una entidad substancial con características elaboradas: su naturaleza es primordialmente pura, vacía, vasta y lo penetra todo. Como la radiación de la vacuidad no es obstruida, el océano de los fenómenos del samsara y del nirvana aparece espontáneamente, como el sol y sus rayos; tampoco es la conciencia una nada en blanco, totalmente vacía, ya que su expresión natural es la sabiduría primordial cuyas cualidades son vastas y realizadas espontáneamente (7).

De este modo la conciencia, en la que apariencias y vacuidad están inseparablemente unidas, es la soberana natural de los tres Kayas y el modo natural del estado primordial. Reconocer exactamente lo que es constituye la Visión de la Gran Perfección. Como dijo el gran maestro Guru Padmasambava, “el Dharmakaya, más allá del intelecto, es la naturaleza verdadera”. ¡Qué maravilla es tener así en nuestras manos la Mente de Kungtuzangpo!

Este es el verdadero corazón de los seis millones cuatrocientos mil tantras de la Gran Perfección, los cuales son en sí mismos el punto último de las ochenta y cuatro mil secciones del total de las enseñanzas del Buda. No es posible ir ni una pulgada más allá de esto. La elucidación última de todo fenómeno debería ser obtenida de acuerdo a esto.

Habiendo cortado desde dentro todas las dudas y visiones erróneas sobre la Visión, experimentar esta Visión continuamente es lo que se llama Meditación.  A parte de esto, todas las meditaciones con características elaboradas son meditaciones intelectuales inventadas por el pensamiento; nosotros no hacemos nada parecido.

Sin desviarse de la firmeza de esta visión, mantente libre, deja libre todas las percepciones de las cinco puertas de los sentidos en su estado natural. No medites en cosas particulares, pensando “esto es esto, esto es eso”. “Si tu meditas” eso es el intelecto. No hay nada sobre lo que meditar, No permitas distraerte ni por un instante. Si tú te extravías de morar en la conciencia misma, esta es la verdadera ilusión, así que no estés distraído. Cualquier pensamiento que surja, déjalo surgir. No lo sigas, no lo obstruyas. Puede que te preguntes “¿Entonces qué debería hacer?” Ante cualquier manifestación del mundo fenoménico que pueda surgir, mantente en un estado natural fresco, sin agarrarte a ella, como un niño pequeño mirando dentro de un templo. Si lo haces así, todo fenómeno permanece en su propio lugar, no se modifica su aspecto, su color no cambia, su brillo no se desvanece. Aunque el mundo fenoménico está presente, si no lo contaminas con el querer y el apego, todas las  apariencias y pensamientos surgirán como la desnuda sabiduría primordial de la radiante vacuidad.

La gente de estrecho intelecto queda perpleja ante el gran número de enseñanzas que se dice que son tan profundas y vastas. Así que si quisiéramos apuntar con el dedo de una sola vez al significado esencial que emerge de todas ellas diríamos: Cuando los pensamientos del pasado han cesado, y los pensamientos del futuro aún no han surgido, en el intervalo ¿no hay una percepción del ahora, un virginal, prístino, claro, despierto, y desnudo frescor que nunca ha cambiado ni siquiera por un pelo. ¡Ho! Esta es la misma conciencia.

Ahora, uno no se mantiene continuamente en ese estado; ¿Acaso no surge un pensamiento repentino? Esta es una manifestación de la conciencia misma. Pero si no lo reconoces como tal en el mismo momento en que surge, este pensamiento se extenderá hacía el exterior como pensamientos ordinarios. Esto es lo que se denomina “la cadena de la ilusión”. Es la raíz del samsara. Si tú simplemente reconoces la naturaleza de los pensamientos inmediatamente cuando surgen, sin prolongarlos, dejándolos libres en ellos mismos, entonces cualquier pensamiento que surja será liberado espontáneamente en la expansión de la conciencia-Dharmakaya. Esto en sí mismo es la práctica principal que une la visión y la meditación de Tregcho (8).

Como dijo Garab Dorje: “Cuando la conciencia surge abruptamente del estado de la pura expansión primordial, este instante es como encontrar una gema preciosa en las profundidades del océano: es el Dharmakaya que no ha sido construido ni hecho por nadie”. Deberías experimentar esto con gran energía día y noche, sin distracción. No permitiendo que la vacuidad permanezca en el dominio de la teoría, llevándolo todo de vuelta a la conciencia misma.

Ahora, mejorar la meditación a través de ponerla en acción, cómo experimentar la práctica.
Como se dijo antes, la cosa más importante es la devoción ferviente, rogar con ardor desde el corazón, sin cesar ni siquiera por un instante de considerar al Guru como al Buda real; esta es la panacea universal que es superior a cualquier otra forma de eliminar obstáculos y de hacer progresos; los niveles y caminos serán atravesados con suma rapidez.

Considerando los defectos de la meditación: si tu meditación se hunde y se hace pesada, revive una conciencia alerta; si se dispersa y se hace incontrolable, relaja la percepción hacía dentro con profundidad. Aún así esta recuperación no debería hacerse de una forma intencional y forzosa con la mente común que medita manteniendo la vigilancia. Permanece simplemente atento no olvidando el reconocimiento de tu verdadera naturaleza. Preserva esto en todas las circunstancias, comiendo, durmiendo, caminando, sentado, fuera o dentro de los períodos de meditación; cualquier cosa que surja, placentera, dolorosa o engañosa, permanece sin la mínima traza de esperanza o duda, rechazo o aceptación, y no intentes de ninguna forma destruirlas con antídotos. Cualquier sentimiento de felicidad o sufrimiento que pueda haber, déjalo tal como es en su propia naturaleza, desnudo, fresco, claro, vasto y límpido. Así que, ya que para todo esto no hay más que un único punto vital, no te confundas a ti mismo con todo tipo de reflexiones. No hay necesidad de meditar en la vacuidad como un antídoto distinto de los pensamientos indeseables y oscurecimientos (9). Si tú reconoces la naturaleza de estos pensamientos indeseables con la conciencia, en ese mismo momento ellos serán liberados por sí mismos, como una serpiente deshaciendo su nudo.

Casi todos saben cómo expresar en palabras este significado oculto último de la radiante y adamantina esencia, pero no cómo ponerla en práctica; y por eso esto acaba convirtiendose en la repetición de un loro. ¡Nosotros, que practicamos esto, somos muy afortunados!

Ahora, hay más que debe ser entendido y que debemos considerar cuidadosamente. Los dos enemigos mortales que nos han atado al samsara desde el tiempo sin principio hasta ahora son “el Agarrador” y  “el Agarrado”(10). Ahora que por la gracia del Guru hemos sido introducidos a la naturaleza del Dharmakaya que reside en nosotros, estos dos son quemados como plumas sin dejar trazas ni residuos. ¡No es esto delicioso!

Habiendo recibido las instrucciones profundas de este camino rápido, si no las pones en práctica, serán como una gema que otorga todos los deseos puesta en la boca de un muerto, ¡qué miserable pérdida! No dejes que tu corazón se pudra; lleva a cabo la práctica.

Los principiantes encontrarán que la mente, completamente invadida por negros pensamientos, se perderá en la distracción. Incluso los pensamientos más pequeños proliferarán sin notarlo, hasta que una lúcida atención regrese y te haga pensar con tristeza: “me he distraído”. En este momento no hagas nada como interrumpir el curso de los pensamientos, sintiendo remordimiento de tu distracción y cosas así; simplemente permanece en esta clara atención y mantente experimentando el estado natural. Esto por sí mismo es suficiente.

“No rechaces los pensamientos, míralos como Dharmakaya”, dice un dicho bien conocido. Sin embargo, hasta que tu experiencia en la amplia visión haya sido perfeccionada, pensar meramente en que “esto es Dharmakaya” y permanecer en una tranquilidad en blanco, implica el riego de quedar atrapado en una amorfa ecuanimidad carente de cualquier característica. Así que, para empezar, cuando surjan pensamientos míralos fijamente sin analizar o ponderar y permanece sobre el “reconocedor” de los pensamientos, sin preocuparte de ellos ni darles ninguna importancia, como un hombre anciano mirando jugar a los niños.

Manteniéndote de esta forma te encontrarás en un cierto estancamiento en el estado natural carente de pensamientos. Cuando este es destruido de repente, surgirá una sabiduría que trasciende la mente, desnuda, fresca, vívida y elevada.

En el camino no puede haber otra cosa que una mezcla de experiencias de gozo, claridad y no-pensamiento; pero si te mantienes sin siquiera una pizca de satisfacción, apego orgulloso, esperanza o duda, esto prevendrá que te extravíes.

Es muy importante que siempre, descartando la distracción, practiques con concentración y atención vigilante. Si te dispersas en práctica esporádica y conocimiento teórico, llegarás a sentirte orgulloso de tener una vaga tranquilidad y, sin haber clarificado tus experiencias en profundidad serás solamente inteligente verbalmente; esto no será nada provechoso. Como dice la Gran Perfección: “La teoría es como un parche que se desprenderá” y “Las experiencias son como la niebla, se desvanecen”.

Así es como grandes meditadores se extravían por buenas o malas circunstancias menores y se pierden en ellas. Incluso cuando la meditación ha penetrado tu mente, necesitas cultivarla continuamente, de otra forma las profundas instrucciones quedarán en las páginas de los libros, y tu mente, tu Dharma y tu práctica se harán impermeables, de modo que nunca llegará el nacimiento de la genuina meditación. Vosotros viejos meditadores, todavía novicios en la práctica, prestad atención. Hay un peligro de llegar a la muerte con la cabeza incrustada de sal.

Después de haber practicado continuamente por un largo período de tiempo, llegará un momento en que, a través de ferviente devoción o de alguna otra circunstancia, las experiencias se metamorfosearán en realización, y la conciencia será vista desnuda y resplandeciente. Es como quitarse una ropa de la cabeza: ¡qué feliz alivio! Es la suprema visión de eso que no era visto (11). A partir de entonces los pensamientos surgirán como meditación. La quietud y el movimiento (12) se liberarán simultáneamente.

Al principio, la liberación de los pensamientos a través de su reconocimiento es como encontrarte con alguien conocido. En el medio, la auto liberación de los pensamientos es como el deshacerse del nudo de una serpiente. Finalmente, la liberación de pensamientos que no causan ni beneficio ni daño es como un ladrón en una casa vacía. Estos tres ocurrirán progresivamente. Una fuerte y total convicción de que todos los fenómenos son solo el despliegue de tu propia conciencia nacerá en tu interior. Olas de vacuidad-compasión surgirán de ello. Las preferencias entre samsara y nirvana cesarán. Uno realizará que los budas y los seres no son buenos o malos. Cualquier cosa que uno haga, día y noche en una vasta y perfecta continuidad, nunca le apartará de la total satisfacción de la naturaleza absoluta. Como se dice en la Gran  Perfección “La realización es inmutable como el cielo”.

A pesar de que un yogui como este, “unido a la naturaleza”, tiene la apariencia de una persona ordinaria, su mente mora sin esfuerzo en la visión del Dharmakaya, y sin acción atraviesa todos los niveles y caminos. Finalmente, su intelecto agotado, los fenómenos agotados, su cuerpo se libera como el espacio en un vaso que se rompe, su cuerpo se disuelve en átomos y su mente se disuelve en el Absoluto. Esto es lo que se denomina morar en el espacio de la base primordial, la “irradiación interior del vaso juvenil del cuerpo”. Que así sea.

Este es el fin último de la visión, meditación y acción; se llama la actualización del fruto que no es obtenido. Según las capacidades de los diferentes individuos, los niveles de experiencia y de realización pueden aparecer progresivamente o sin ningún orden en particular, o todo a la vez. Pero en el momento del fruto no hay diferencias.

 

3 La continuación de la práctica (13):
Preservar el samaya y los votos, cómo completar las subsecuentes acciones de esta vida con el Dharma.

Si tu perseveras con diligencia en la experiencia de la visión, meditación y práctica, pero no eres hábil en los métodos del camino de la acción que ahora se van a tratar, entonces tus votos y samaya degenerarán y por el momento vas a tener interrupciones y obstáculos en los niveles y caminos, y finalmente caerás en el “infierno sin interrupción”. Así que es muy importante estar siempre vigilante y atento, sin confundir nunca lo que debe ser rechazado y lo que debe ser aceptado. Como dijo el gran maestro Padmasambava: “Aunque mi visión es más amplia que el espacio, mi conducta considerando causa y efecto es más fina que la harina”. Así que abandona la mente burda apresurada, deberías actuar muy sutilmente considerando causa y efecto. Manteniendo intactos los samayas y preceptos, incluso el más pequeño de ellos, deberías mantenerte impoluto de faltas y caídas. Todos los samayas del vehículo del mantra secreto, tan numerosos como puedan ser enumerados, se reducen a los samayas del Cuerpo, Palabra y Mente del Guru. Si, aunque sea por la fracción de un instante, piensas en el Guru como si fuera una persona ordinaria, las realizaciones se alejan por meses y años. Puedes preguntarte por qué. Como se ha dicho: “Para los poseedores del Vajra las realizaciones siguen tras el maestro” (14). Este es un punto vital.

 Al principio, seas quien seas, en tanto que no estás conectado al Guru dependes sólo de ti mismo. Pero una vez que confías en el Guru y te has conectado con él mediante iniciaciones e instrucciones, desde ese momento ya no tienes poder para no mantener el samaya. Al final de las cuatro iniciaciones te postras delante del Guru, la figura principal del mandala y dices, “a partir de ahora me ofrezco a ti como sirviente. Acéptame como tu discípulo y utiliza incluso la mínima parte de mí”. Al dar tal consentimiento, por muy grande y poderoso que seas, ¿acaso no has hecho una reverencia ante el Guru? También dices, “cualquier cosa que me pida el ser supremo, la haré”. ¿Acaso una vez que has tomado este juramento tienes poder para ignorar nada de lo que él diga? El no cumplir tu promesa no es ninguna otra cosa que  lo que se llama romper el samaya, por muy desagradable que esto suene.

Nunca ha sido dicho que debas mantener el samaya perfectamente con grandes Gurus que poseen muchos asistentes, que son muy ricos, poderosos y prósperos, pero que no necesitas mantenerlos con modestos Gurus que toman una posición humilde, los yogis que son como mendigos; cualquiera que fuera el caso debes entender las ventajas y riesgos de los puntos cruciales, puesto que ser tan torpe como un viejo caballo no va a funcionar. Esta necesidad de mantener el samaya ¿es para el beneficio del Guru o para el tuyo propio? Obsérvate a ti mismo en profundidad y piensa en esto cuidadosamente. Como si estuvieras preparando una medicina. Si esto fuera para el beneficio del Guru, entonces ya lo puedes olvidar de inmediato; pero si no es así, entonces no tiene sentido tirar cenizas sobre tu propia cabeza.

En general el samaya con tus hermanos del Dharma comprende el tener en alta estima a todos esos que han traspasado la puerta de las enseñanzas del Buda, y en entrenarte a ti mismo en verlo todo como puro. Deberías abandonar todo criticismo y discriminación entre las escuelas filosóficas. Particularmente con todos esos que tienen el mismo Guru y el mismo mandala como hermanos vajra. Así que renuncia desde lo profundo de tu corazón al desprecio, rivalidad, celos y orgullo y considéralos como íntimos.

Todos los seres sintientes sin excepción han sido nuestros padres bondadosos. ¡Oh! Todos ellos son acosados por la fiereza del sufrimiento del samsara, que no tiene descanso. Si tú no los proteges, ¿Quién lo hará? Incapaz de soportar este pensamiento, entrena tu mente en mantener compasión. Cualquier cosa que seas capaz de lograr a través de las tres puertas, haz sólo aquello que sea verdaderamente beneficioso a los otros, y dedica todo el mérito a ellos.

En todo momento sólo hay tres cosas que deban ser consideradas: el Dharma, el Guru y lo seres sintientes. Así que no contradigas tus intenciones con tus acciones. No compitas con aquellos que llevan los adornos o los nombres de monjes y yogui. Cierra la boca, controla tu mente. Esto es extremadamente importante, no juegues a hacerte el loco.

Si, para tu propio beneficio, piensas sólo en las vidas futuras, está claro que el Dharma es algo que tiene que ser hecho por ti mismo. Podrías poner tu esperanza en las acciones virtuosas que otros hagan por ti después de tu muerte, pero sería difícil demostrar que de esto se derive ningún beneficio. Así que gira la mente hacía tu interior; asienta la base en el tener un completo desagrado por las actividades mundanas y una firme resolución de hacer de tu vida y de tu sadana una misma cosa. Erige la construcción principal en golpear el punto vital a través de la práctica de la profunda visión y meditación. Después de la completación, actúa sin ninguna confusión acerca de lo que debe ser rechazado y de lo que se debe adoptar en la aplicación de los samayas, preceptos y votos. Como resultado las cualidades no tendrán otra elección que florecer desde dentro. Esto es por lo que la Gran Perfección es el camino por el que los pecadores rápidamente se convierten en Budas.

La gran profundidad de este Dharma conlleva riesgos (15). La razón de esto es que todo el mal karma acumulado en vidas pasadas, surge exteriormente como obstáculos y apariciones de Mara. En el lugar donde practicas los espíritus mostrarán su forma y te llamarán por tu nombre. Tomando la  apariencia del Guru, harán predicciones.
Varias alucinaciones espantosas surgirán en tus experiencias interiores, pensamientos y sueños. En realidad podrías estar sometido a ataques, peleas, ladrones, enfermedades y otros azares inesperados. En la mente, sin razón alguna, experimentarás intenso sufrimiento y tristeza que te hará llorar. Fuertes pensamientos negativos se desarrollarán, mientras que declinarán la devoción ferviente, la aspiración a la iluminación y la compasión. Pensamientos en los que verás hostilidad en cualquier lugar te llevarán cerca de la locura. Palabras beneficiosas serán mal interpretadas. No te sentirás como estando en retiro y estarás tentado de anular tu promesa. Se desarrollarán visiones contrarias considerando al Guru. Sentirás dudas acerca del Dharma. Serás falsamente acusado aunque seas inocente; adquirirás una mala reputación; amigos cercanos se convertirán en enemigos y otras cosas. Así que variadas circunstancias indeseables pueden surgir tanto fuera como dentro.

Oh! Estos son puntos críticos de erupción. Debes reconocerlos. Aquí está la frontera entre el beneficio y el peligro. Si manejas estos obstáculos con los medios claves, se convertirán en realizaciones. Si caes bajo su poder, llegarán a ser obstáculos. Así que con samaya puro y persistente e inamovible fervor (16), entrega tu fe y corazón al Guru. Reza ardientemente con completa confianza en cualquier cosa que él pueda hacer. Si tomas estas circunstancias como algo deseable y perseveras con resolución en la práctica, después de cierto tiempo la solidez de estas condiciones se colapsará por sí misma y tu práctica progresará. Las apariencias se convertirán en insubstanciales como la niebla. La confianza en el Guru y en sus instrucciones crecerán como nunca lo habían hecho. Incluso cuando estas cosas puedan volver a ocurrir, tendrás una firme seguridad, pensando “todo está bien”. ¡Oh! Este es el punto de la solución. Llevando las circunstancias al camino, los puntos críticos se resuelven. ¡A la la! Esto es lo que nosotros, los viejos padres, queremos. Así que no actúes como un chacal aproximándose a un cadáver humano, anhelando comérselo, pero sus patas temblando de miedo. Desarrolla una mente fuerte.

Aquellos para los que su acumulación de mérito es mínima, que su samaya y votos son relajados, que sus visiones erróneas son grandes, sus dudas son abundantes, que son altos en promesas y bajos en práctica, tal gente, cuyo corazón huele a pedo, ruegan para que las enseñanzas del Guru se mantengan en los libros. Se agarran fuertemente a circunstancias desfavorables, las siguen; El diablo encuentra fácilmente sus puntos débiles y será capaz de arrastrarlos por el camino de los reinos inferiores. ¡Alas! Ruega al Guru que esto no ocurra.

Si las malas circunstancias que surgen en el camino son relativamente fáciles de manejar, las buenas circunstancias presentan una dificultad mucho mayor. Hay el peligro de que con el soporte de la creencia de que has alcanzado un alto nivel de realización, te dedicas a ti mismo a alcanzar grandeza en esta vida, y llegas a ser el sirviente de Devaputra, el demonio de la distracción, tienes que andar con cuidado. Debes conocer que este es el cruce de caminos en el que puedes ir a arriba o abajo, el punto en que grandes meditadores han de pasar el examen.

Hasta que la expresión de tus cualidades internas haya alcanzado la perfección, es erróneo contar tus experiencias a cualquiera; así que mantén tu boca cerrada. Es más, no hagas ostentación de años y meses de retiro, sino que practica seriamente durante toda tu vida humana. No desprecies la ganancia de mérito a través de las relaciones de causa y efecto de la verdad relativa, engañándote a ti mismo con meras palabras sobre vacuidad.

Las ceremonias urbanas para apaciguar demonios y otros entes son realizadas con la finalidad de obtener comida, así que no permanezcas demasiado tiempo en lugares populares. Acciones sin sentido, charla innecesaria y pensamientos no provechosos deben ser todos reducidos. No enloquezcas a otros con fingimientos y engaños que contradicen el Dharma. No te ganes la vida de malas formas haciendo peticiones indirectas y grandes halagos lleno de anhelo por cosas deseables. No te asocies con gente pecaminosa o con aquellos en los que su visión y acciones no están en harmonía contigo. Muestra tus propios defectos y no hables de las faltas ocultas de otros.

Se dice que fumar es la trampa de los demonios que rompen los juramentos, así que recházalo desde lo hondo de tu corazón. El vino debería ser tomado como un elemento de samaya, pero no beber sin control hasta el punto de la intoxicación.

A lo largo del camino deberías entablar todas las conexiones, tanto con gente que te tiene en buena estima y te trata bien como con gente que te desagrada y te trata mal, bueno o malo, sin preocuparte en absoluto, aceptándolos con puros y buenos deseos. En todo momento interiormente mantén tu ánimo alto, sin perder coraje; y exteriormente, en el camino de la acción, permanece humilde. Viste ropa usada. Considera a cualquiera, bueno, malo o neutral, superior a ti mismo. Vive frugalmente, y permanece calmado en ermitas de montaña. Fija tu ambición en la condición de un mendigo.

Sigue el ejemplo de las vidas y perfecta liberación de los sidhas del pasado. No eches la culpa a tu karma pasado, practica el dharma intachable y perfectamente. No eches las culpas a las circunstancias, cualquiera que sea, permanece firme. En breve, tomando tu propia mente como testigo, promete dedicar esta vida humana al dharma. En el momento de la muerte, libre de pensamientos sobre las cosas dejadas atrás, no deberías estar avergonzado de ti mismo. El punto vital de todas las prácticas está aquí.

Cuando el tiempo de la muerte llega, da cualquier posesión que tengas sin estar apegado ni siquiera a una aguja. En el momento de la muerte los practicantes de más alto nivel estarán alegres, los practicantes medianos estarán sin aprehensión, y los practicantes ordinarios no sentirán remordimiento.

Si la brillante luz de la realización brilla continuamente tanto de día como de noche, entonces no hay bardo, y la muerte no es nada más que la destrucción del cuerpo. Si no ocurre así, pero tienes confianza en que te liberarás durante el bardo, entonces cualquier cosa que hagas estará bien. Si tampoco ocurre esto, entonces, habiéndote entrenado y llegando a ser experimentado en la práctica de la transferencia, ponlo en acción llegado el momento, hacía el paraíso que tú desees; el resto de caminos y niveles serán recorridos ahí, y alcanzarás la Budeidad.

En nuestro precioso linaje esto no son viejas historias del pasado; también hoy en día, del mismo modo, a través de los caminos del Tregcho y Togyal, la realización alcanza su fin último y el cuerpo burdo se disuelve en luz de arco iris.

Si tiras esta piedra preciosa, no busques una inferior. ¡Somos extremadamente afortunados por encontrar estas profundas instrucciones, que son como el corazón y la sangre de las dakinis! Así que eleva tu mente y medita con gozo. Discípulos, atesorad este libro en vuestro corazón y se podrá dar el resultado de grandes beneficios.

Para el beneficio de la práctica del retiro de todos los meditadores de Omin Pema Oling (esta es la causa raíz) y a petición del aplicado practicante Rigsang Dorje, poseedor de la joya de la devoción respetuosa (este es el pretexto), esto fue hablado desde el corazón por Jigdral Yeshe Dorje (Sabiduría adamantina sin miedo), en la forma desnuda de consejo oral.

Pueda la sabiduría de la realización nacer instantáneamente en la naturaleza de todos los seres afortunados.

 

Traducido de acuerdo a las doradas explicaciones de Tulku Thondup Rinpoché,Dungsey Trinley Norbu Rinpoché y Taklung Tsetrul Rinpoché y con la amable asistencia de muchos hermanos y hermanas vajra.

Si hay algún mérito en esta publicación, que pueda ser dedicado a la larga vida de las enseñanzas de los grandes maestros, para que todos los seres puedan ser ayudados incesantemente.


Notas
(1) El paraíso absoluto del Buda Primordial, Kuntuzangpo (en sánscrito Samantabhadra) el Siempre Excelente.

(2) Ran-du-mKhyen, literalmente “conociendo como sí mismo”. Conciencia, sabiduría primordial, está libre de todas las nociones de dualidad entre el yo y el otro, y entiende que todas las cosas son aspectos de su propia naturaleza.

(3) Los ocho dharmas o consideraciones mundanas son: ganancia y perdida, placer y dolor, fama y oscuridad, alabanza y denigración.

(4) Retiro exterior significa mantenerse dentro de los límites de la cueva o lugar, no hablar, no espiar fuera, etc. Retiro interior es practicar de acuerdo a las modalidades de la práctica que uno ha emprendido sin distracción de cuerpo, palabra y mente. Retiro secreto es mantenerse en la conciencia.

(5) Los cuatro cambios de la mente surgen de la contemplación de lo precioso y raro que es obtener un cuerpo humano, de la impermanencia de las cosas, de la ineludible ley de causa y efecto y de las imperfecciones y sufrimiento del Samsara. El Guru Yoga o Lama Nal-jor, literalmente Unión con la naturaleza del Guru, no es sólo la esencia de los preliminares sino también de todas las prácticas.

(6) La conciencia no está confinada ni en el samsara ni en el nirvana. Y no cae en la dirección o el extremo de cualquiera de ellos.

(7) Lhundrup – presente de forma natural, como el aceite en una semilla.

(8) Kregs-Chod –  Cortar a través de la solidez de la mente.

(9) La verdadera naturaleza de estas pasiones y oscurecimientos es vacuidad. No hay necesidad de sobre imponer encima de ellos, como un antídoto, una vacuidad conceptual fabricada por el intelecto.

(10) Literalmente “el agarrador y lo agarrado” que es la dualidad de la mente que se apega y los objetos de apego.

(11) Ver aquí se refiere a la sabiduría de la conciencia, no se trata de ver con los ojos algo con forma y colores.

(12) Esto se refiere a los dos aspectos de movimiento y quietud de la mente.

(13) Jethop, Literalmente “después de obtener”, se refiere a cualquier cosa que el practicante haga con su cuerpo, palabra y mente después de haber alcanzado una comprensión, parcial o completa, durante la meditación o Namshag que literalmente es “permanecer en la ecuanimidad”. Así que en general Jethop es la continuación de la práctica en la vida diaria, fuera de las sesiones de meditación. Particularmente Namsahg es permanecer en ecuanimidad en la naturaleza primordial inalterable, y Jethop es salir de este estado aunque manteniendo la comprensión de él.

(14) Todos esos que, habiendo recibido iniciaciones e instrucciones, han cruzado así la puerta del Vajrayana son llamados “poseedores del Vajra”. Para ellos la realización de los logros ordinarios y extraordinario depende exclusivamente de la devoción y la fe que tienen en el Guru. Esto es por lo que el Guru Raíz es más preciosos y supremo que los mismos Buda y Padmasambava.

(15) Como un diamante sobre la cabeza de una serpiente.

(16) Sin alternar tensión y relajación, como la cuerda de un lazo, a lo largo de toda su longitud.